La inspección que debía hacerse primero.
Para compradores portugueses que conocían el sistema ya era alarmante. Para compradores extranjeros que compran a distancia, en visitas cortas, sin red local y en otro idioma, se convirtió en un riesgo serio e invisible.
InspectOS se creó en respuesta directa a ese vacío.
El equipo fundador llevaba años trabajando en el mercado inmobiliario portugués y veía el mismo patrón: compradores se enamoraban de un piso en Lisboa o una villa en Algarve, firmaban el CPCV y solo descubrían problemas (obras no licenciadas, instalaciones de gas comprometidas, humedad oculta, terrazas ilegales) después de recibir las llaves.
Disputas, costes legales y reparaciones costosas. Operaciones que debían ser simples acababan en años de estrés.
La solución fue una empresa capaz de desplegar ingenieros certificados e independientes en cualquier propiedad de Portugal en pocos días, emitir un informe bilingüe honesto y completo, y hacerlo con rapidez suficiente para proteger al comprador antes del depósito.
InspectOS nació con un único propósito: dar a cada comprador, esté donde esté y conozca o no la normativa portuguesa, el mismo nivel de evaluación profesional independiente que exigiría un experto local.
El Regulamento Geral das Edificações Urbanas de 1951 tiene prevista su derogación el 1 de junio de 2026, sin un marco normativo nacional de sustitución confirmado.
Eso sigue siendo lo único que hace InspectOS y lo único que importa.